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Marketing en el Salón: Miedo, lo que paraliza…

Marketing en el Salón: Miedo, lo que paraliza…

Flavio Marco González

Licenciado en Marketing egresado de la UCES & Coach Ontológico Certificado ICP

Director de Marketing y Coach de la Oscar Colombo Academy

@fmgcoaching

Este adiestramiento en un seminario de coaching suele trabajarse de manera muy personal. Y no es para menos, ya que se refiere a una emoción clave: el miedo. Palabra repetida, temida, negada, subestimada y sobreestimada, se le aborda desde una perspectiva original y directa. Porque, como diría el conocedor: “no hay tiempo que perder cuando intenta ganarnos el miedo”.

¿Qué harías si no tuvieses miedo? Recuperarías el control de tu vida. Otra manera de hacer la misma pregunta: ¿Cuántas oportunidades dejaste pasar por miedo? ¿Cuántas personas no conociste? ¿A cuántos lugares no viajaste porque te paralizó el temor y la desconfianza?

–Pero, si yo no tengo miedo– podrías responderme y no me sorprenderías porque tendemos a ignorar al miedo creyendo que de ese modo, no existe. También podríamos enojarnos con la vida o con las circunstancias. El resultado es el mismo: la parálisis.

El miedo es voraz y, como toda emoción, irracional. Por ejemplo, el miedo al fracaso que ahoga como a gatitos recién nacidos, sueños o ideas que apenas han surgido en nosotros. Nos cuesta entender que el miedo al fracaso es, no sólo el temor anticipado a perder lo conseguido, sino también lo que aún no se obtuvo. ¿A qué le tengo más miedo? ¿Al fracaso o al éxito? Y como un plus, ¿Qué es el éxito para mí?

Un reportaje a tu miedo

Como en el judo donde se utiliza a favor la fuerza del contrario, podemos hacer que el miedo actúe en nuestro favor: ¿Cómo? Sacándole información de nosotros mismos. Aquí podemos jugar a ser periodistas para hacerle una entrevista a nuestros miedos. Una idea de cuestionario para este ejercicio es la siguiente:

– ¿Qué es lo que temo perder?

– ¿Qué es lo que no puedo enfrentar?

– ¿Qué siento que está en juego?

– ¿Qué gano dejándome paralizar por el miedo?

– ¿Qué estoy dejando de hacer por miedo?

¿Con qué frase de tus miedos titularías a este reportaje?

Una vez que hayas escrito –aunque sea de manera imaginaria– esta entrevista a tus miedos, te vas a sorprender por la cantidad de primicias que te dio de ti mismo. Pero claro, la información en sí no sirve si no la ubicas en contexto. Y aquí el contexto eres tú, por eso, todas estas respuestas tienen que servirte para que tomes la iniciativa, abandones la posición actual y busques otra para mirarte de una manera diferente.

Ya verás entonces, qué respuesta diferente vas a dar cuando llegues nuevamente a la interrogación que resume todas las preguntas del miedo, que es: ¿Qué haría si no tuviera miedo?



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