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Más arreglo facial y en casa, el drástico cambio en el hábito de la belleza por la contingencia

Más arreglo facial y en casa, el drástico cambio en el hábito de la belleza por la contingencia

Los profesionales de la belleza se muestran preocupados por la baja de clientes que prefieren un arreglo sencillo en casa que acudir con los especialistas; el segundo semáforo rojo en la capital de la República agudiza el duro panorama para arrancar 2021.

Oscar Alfredo Galeana

Los hábitos de belleza doméstico cambiaron con la pandemia del COVID-19. Ahora, derivado de la necesidad de lucir bien en las videoconferencias por la obligatoriedad del home office, la gente ha dejado de preocuparse por su cabello y en cambio, mejorar la apariencia de su rostro. Esto ha provocado que buena parte de los consumidores asiduos a los servicios profesionales de belleza prefieran “experimentar” con sus estilos por sí mismos en vez de visitar el salón de su predilección. Eso, y que aún existe cierto temor al contagio en espacios abiertos.

Esta última reflexión resulta un tanto contradictoria, sobre todo luego de presenciar el accionar de la población en la reciente temporada navideña, marcada por el regreso del Área Conurbana de la capital del país al semáforo sanitario rojo, por el alza de contagios y la saturación hospitalaria de pacientes con coronavirus, en una inesperada invasión masiva de personas en zonas comerciales de la CDMX, cuando parecía que se tenía el control de la pandemia. Evidentemente y, pese a que en una acción desesperada se logró que los negocios profesionales de belleza con 3 o menos empleados se mantuvieran abiertos del 19 de diciembre al 10 de enero, el más reciente periodo de guarda obligatoria, es un hecho que la gente no acudió como se esperaba a arreglarse, ya que la gran mayoría de los festejos –no todos, por ello es que estamos de nuevo en niveles de contagio  incluso mayores a los de mayo de 2020–, se cancelaron o se redujeron a lo más básico: “si lo puedo hacer por mí, no requiero al estilista…”

Una joven reconoce a pregunta expresa que ella misma se corta el cabello y ha logrado tal destreza que ahora también se encarga del arreglo de su marido, ya que ambos deben estar en constante conexión vía zoom con sus empleadores; dicha dinámica le ha modificado su acostumbrada rutina, ahora acude a la estética solamente a servicios básicos como un despunte o quizá un retoque de color, puesto que no desea permanecer tanto tiempo fuera de casa. Es la constante que en el último medio año han resentido los profesionales de la belleza en la denominada Nueva Normalidad.

Los propios estilistas, barberos y especialistas lo reconocen: la pandemia cambió la rutina de la clientela y los servicios se limitan a cortes sencillos, algún retoque de color y cuando hay fortuna, un servicio de bodas (make up & total look) aunque sean los menos. La gente se ha acoplado a vivir con el reloj en la mano y medir las horas que permanece fuera de su hogar, así que requiere una atención muy eficaz en el menor tiempo posible.

No obstante, permanece la esperanza que el próximo 10 de enero se regrese a semáforo naranja y, con las debidas precauciones de la población, esas que relajaron y derivó en el repunte de contagios, ahora sí se sigan al pie de la letra y se trate de recuperar lo que ahora se ha perdido del cierre de año y que se acumula al déficit de mediados de 2020. Los profesionales de la belleza han cumplido cabalmente con los requerimientos de protección sanitaria que las autoridades les exigen; sería muy fraterno que la clientela y el público en general sean solidarios con el esfuerzo de los especialistas y también cumplan con su parte del cuidado para evitar repetir la experiencia de finales de 2020.

A pesar de todo, los meses que los salones, estéticas y barberías pudieron abrir tuvieron una ligera mejoría, importante para hacerse de recursos ante los tres meses que tuvieron que parar completamente; lo que la clientela más buscó en este periodo fueron coloración y mucha mecha balayage y se percataron que los eventos sociales se redujeron al mínimo, así que la entrada de ese segmento podría reactivarse hasta ya encaminado este 2021.



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