La revista de alto estilismo en México.

Salones de la CDMX reinician labores tras casi tres meses de confinamiento sanitario

Salones de la CDMX reinician labores tras casi tres meses de confinamiento sanitario

Oscar Alfredo Galeana

Hoy 3 de julio, oficialmente los salones de belleza, estéticas, barberías, spas y demás negocios profesionales de belleza, volvieron a la actividad tras casi tres meses de parar por la contingencia sanitaria derivada del COVID-19. Con diversas medidas de sanidad, la gran mayoría del dominio público (uso obligado de cubre bocas y gel antibacterial, sana distancia de al menos metro y medio entre sillones, asepsia total de herramientas e instrumental en cada servicio y de todo el negocio, uso de tapete antibacterial para los clientes y reducción hasta 30 por ciento de la atención de gente previa cita), los profesionales de belleza en la CDMX se aprestan a recibir a su fiel clientela.

Estilistas, peluqueros, barberos, maquillistas, encargados de uñas, tratamientos corporales y capilares; todos prestos para recibir muchos clientes en estos primeros días de “alerta naranja” ante el descenso de contagios y camas hospitalarias ocupadas en la capital del país. Todos, consientes que soportaron una cuarentena muy prolongada que casi terminan con sus negocios y, por ello, desde temprano alistaron sus salones para puntuales, recibir la clientela permitida por la pandemia de 10 am a 5 pm.

Casi tres meses después, el temor de contraer coronavirus fue reemplazado por la necesidad de obtener recursos ya que los ahorros se agotaron y los gastos del negocio corrían sin saber de cuarentenas o pandemias; no importó que por mandato gubernamental debías permanecer cerrado, eso al parecer no aplicó en el cobro de electricidad, agua, renta del local comercial e incluso pago de salarios de empleados del negocio. Era urgente reiniciar actividades. Ahora la incertidumbre cambia a esperanza de recuperar el terreno perdido lo más rápido posible y dentro de los lineamientos sanitarios porque la pandemia aún no cede.

Y la constante en cada servicio es evidente; no es pretender elaborar un look personalizado, sino corregir lo que su clientela, también obligada a permanecer en casa, tuvo que aplicarse para tratar de mantener su cabello, barba o el aspecto personal en las condiciones lo más óptimas posibles. Así que han debido que corregir tintes mal aplicados o decolorados, cortes clásicos ante las melenas abundantes o arreglar al máximo un mal corte hecho en casa o las tusadas involuntarias; arreglar y recortar barbas y bigotes.

Así la constante en los negocios profesionales de la belleza en su primer día de reactivación en la contingencia sanitaria. Corregir lo que su clientela por necesidad aplicó mal en su cabellera o aspecto personal. Mantener los precios antes de la pandemia por ahora es necesario; todos entienden que pese a que la exigencia sanitaria repercute en una inversión inesperada, también los clientes están en proceso de recuperación económica. Lo importante es que de nuevo, las cortinas están arriba y las tijeras, navajas, peines y secadores, desinfectados y listos a entrar en acción.



Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *